Ubicado en un Molino restaurado del S. XVIII
“Este edificio albergó en sus orígenes la única panadería existente en el interior de la muralla árabe de Málaga. Posteriormente se habilitó como fábrica y tienda de fideos, con una noria de tracción animal en su interior, para la elaboración de harina. Allá por los años 50 del S.XX su uso como Casa de Comidas lo convierte en un referente gastronómico en Málaga.
Las pinturas de la fachada y del torreón son esgrafiados típicos del S. XVIII similares a los de la cercana Iglesia del Sagrario. En 1785 obligó al encalado de todos los edificios. Hoy, tras largos años ocultas, las pinturas vuelven a ver la luz”.
Con una base histórica de casi 300 años y a su vez, salas reinterpretadas con materiales ecológicos de inspiración vanguardista que acogen espacios elegantes, amplios y luminosos, confort al detalle y con un esmerado servicio de cocina y sala impecables. Una suma de sabores y sensaciones irrepetibles para hacer de ALEA una experiencia placentera gastronómica de calidad y el disfrute con los cinco sentidos.